Artistas, ¡no se vayan!

Cuando muere un artista muere alguien que te entendió. Recuerdo cuando se fue Amy Winehouse, me di cuenta ese día cuando iba entrando a la redacción del periódico Noroeste. Ella cantaba lo que yo pensaba. Lo bueno que la Música (con mayúscula) inmortaliza a quienes cantan y te entienden.

Recuerdo cuando Malcom Young se retiró de su creación AC/DC. El compuso la mayoría de la canciones de la banda. Siendo el cerebro, padeció demencia. Y se fue de este mundo en 2017. Él también me entendía.

A Taylor Hawkins lo comencé a seguir cuando escuché de Foo Fighters la canción "All my life" y OBVIAMENTE por sus covers de Queen. "Somebody to love" fue su despedida en México y Argentina.
Y se fue. Un gran baterista que consideraba a Roger Taylor como inspiración.

Los artistas nos entienden. Saben cuál es el pie del que cojeamos. Saben nuestras tristezas. Saben nuestras alegrías. Saben nuestro mundo. Saben qué amamos. Saben nuestros temores. Saben nuestros pánicos. Saben por qué lloramos o nos escondemos. Saben todo de nosotros y crean canciones que hacen que el alma de cada ser humano sea recordada cada vez que le subimos el volumen para que retumben las bocinas que tenemos en el mejor lugar para escuchar música.

No se vayan, artistas, pero así es nuestra vida.
No se vayan, músicos.
No se vayan, poetas.
No se vayan, novelistas.
No se vayan, cuentistas.
No se vayan, pintores.
No se vayan, actrices y actores.
No se vayan, iluminadores.
No se vayan, diseñadores.
No se vayan, guionistas.
No se vayan, dibujantes.
No se vayan, escultores.
No se vayan, bailarinas y bailarines.
No se vayan, coreógrafos.
No se vayan, cineastas.
No se vayan, fotógrafos.
No se vayan. Ustedes nos entienden SIEMPRE.

Ahí están para comenzar a tararear, para tocar la batería imaginaria, para hacer el sonido de los instrumentos con la boca, para bailar, para dirigir la gran orquesta imaginaria con los amigos, para crear una silueta, para hacer reír, para hacer llorar, para imaginar, para añorar, para todo están ahí.

Para todos los artistas que conozco: maestros, amigos, para quienes entrevisté, para quienes invité un ceviche, compañeros, para quienes admiro mucho, para quienes ahorita sufren y para quienes están creando en este momento.
No se vayan.



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